En medio de la playa, sometida a la nostalgia de un menino que viene cargado de buenos deseos mis ojos se llenan de recuerdos. Parece que nada te hará cambiar de opinión mi querida, y creo que a ti tampoco te interesa enmendar los errores y decisiones que culminaron este sueño de verano.
Te veo en lo virtual disfrutando de la soledad, del regreso a lo banal y reencuentro con el ser perdido entre el engaño y el fraude.
¿Cuánto es verdadero cuando ni tu sonrisa se asoma a mi ventana?¿Cuánto era sincero si ni una lágrima derramaste con mi partida? ¿Será que mi corazón se recuperará y de nuevo se entregará?
Son sólo palabras que nunca llegarán a los ojos del que se desvaneció y que a la mortalidad me dejó.